Pinza robótica para tareas de servicio

Es desarrollada por investigadores de la UNAM, quienes también crearon una prótesis robótica de mano y brazo.

¿Te imaginas una pinza capaz de agarrar objetos tan variados como una lata de refresco, un cubierto de cocina o un frasco de champú?

Esto ya es posible gracias a la pinza robótica desarrollada por investigadores del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM.

El dispositivo fue diseñado con un sistema de seis ligas alineadas a cada lado de las pinzas; tiene un sistema con el cual es capaz de autocorregir su posición y orientarse de forma local, en un rango de cinco a 10 centímetros.

Al responsable del diseño, Mauricio Reyes Castillo, del Centro de Investigaciones de Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, se le ocurrió que las pinzas robóticas podrían sujetar los objetos de diferente forma.

«Me centré en la tensión que podía tener una liga así como sus varios puntos de apoyo. Además, busqué que fuera de bajo costo”, afirmó para Gaceta UNAM, órgano oficial de la UNAM.

La pinza ya fue probada con éxito en competencias como el Torneo Mexicano de Robótica (TMR); RoboCup at Home en Japón, un certamen de robots de servicio, y German Open, una justa regional de alto nivel en Alemania.

En mayo pasado ganó el tercer lugar de los Premios del Programa de Fomento al Patentamiento y la Innovación (Profopi) de la UNAM, en su edición 2019.

Forma diferente de sujetar objetos

Hernando Ortega Carrillo, técnico académico del IIMAS, quien también participó en su creación, explicó que para ensayar su eficiencia las pinzas se probaron en el robot Golem, desarrollo del grupo de Ciencias de la Computación del IIMAS.

Por su parte, Caleb Rascón Estebané, del Departamento de Ciencias de la Computación del IIMAS, integrante del Grupo Golem y colaborador en el proyecto de las pinzas, dijo que las tareas de servicio que realiza el robot con la pinza parecen sencillas, sin embargo, no es así.

«El robot no conoce el espacio, así que tiene poco tiempo de preparación para conocer los objetos con los que estará interactuando», explica el investigador.

El robot con la pinza debe manipular hasta 20 objetos, con gran variedad de geometrías, formas y pesos. Por ejemplo, al cargar un bote de champú de un kilo, las ligas se trenzan para resistir.

Rascón consideró que ha sido exitosa la colaboración entre el Grupo Golem, el sistema de reconocimiento de objetos desarrollado por Ortega, y las pinzas diseñadas por Reyes.

Económico, flexible y fácil de replicar

La patente premiada por el Profopi es resultado de un trabajo colectivo e incluye el sistema de agarre de las ligas y el sistema de reubicación local que permite a las pinzas tomar el objeto, haciendo incluso una pequeña curva para encontrarlo.

En conjunto, hacen que el dispositivo sea muy económico, sencillo de utilizar, flexible y fácil de replicar en este ámbito de la robótica.

Para lograr la patente, Ortega y sus colaboradores trabajaron desde 2012 hasta 2017, y desde hace dos años ensayan con una mano robótica que avanza este mismo desarrollo.

Prótesis robótica de mano y brazo

En el IIMAS, en colaboración con la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de Juriquilla y la Facultad de Medicina (FM), ambas de la UNAM, también se desarrolla una carcasa de prótesis de mano y brazo. 

De acuerdo con el portal Digital Health Forum México, los investigadores y especialistas de cada institución han logrado tener retroalimentación de la prótesis para avanzar a fin de que los sensores tengan termogencia (detección de temperatura) y capacidad fina de presión.

Se buscó que la prótesis se viera lo más natural posible para que haya disposición de usarla, ya que las personas que no tienen algún miembro generalmente son discriminadas al usar prótesis que son ostentosas.

A partir de que pudieron recurrir a la impresión en 3D, los investigadores pudieron reducir el costo de la prótesis. «Con prototipos anteriores el paciente no podía sujetar una botella de cristal; ahora no sólo la sujeta sino que puede manipular, destapar un frasco y una botella».

Así lo señaló el doctor Brayan Báez, del departamento de Informática Biomédica de la FM, en dicho sitio web.

Además, destacó que con esta prótesis la persona puede realizar pinza fina y gruesa para ejecutar movimientos con cierta precisión como para vaciar leche y sujetar una bolsa, una moneda, objetos cilíndricos, esféricos, una cuchara, una escoba, entre otros.

El principal determinante para el apego a una prótesis es que ésta pueda mejorar la calidad de vida y potenciar su funcionalidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *