jue. Oct 22nd, 2020

Insomnio, problema de salud pública

En la Ciudad de México, la prevalencia de insomnio es del 42% y cerca del 30% de los mexicanos padece algún trastorno del sueño.

La OMS considera como insomnio la dificultad para conciliar o mantener el sueño; o una sensación de sueño poco reparador que genere un notable malestar o interferencia con las actividades sociales y laborales.

Es un motivo de consulta frecuente en atención primaria y constituye un problema de salud pública que afecta a millones de personas en los países industrializados.

Algunas personas presentan síntomas diurnos: fatiga, cambios en el estado de ánimo, disminución en la motivación o iniciativa, tensión, cefalea, síntomas gastrointestinales, preocupación por el sueño, malestar general, compromiso cognitivo, entre otros.

Las horas del sueño no se recuperan; el proceso biológico continua. De ahí la importancia de un adecuado higiene del sueño, destacó la doctora Diana García Alba, especialista en trastornos del sueño.

¿Cómo detectar el insomnio?

El insomnio se detecta mediante una historia clínica y una entrevista muy exhaustiva para detectar los hábitos del sueño. LLevar un registro es importante, ya que hay que hacer diagnósticos diferenciales.

De acuerdo con la doctora García Alba, se pueden aplicar escalas, tests o un estudio llamado polisomnografía, que registra ciertas funciones corporales a medida que uno duerme o trata de dormir. Se utiliza para diagnosticar trastornos del sueño.

Tratamiento para el insomnio

El tratamiento debe basarse en estrategias de modificación de conductas y cambios en el estilo de vida a las que se asociará, cuando se considere necesario, tratamiento farmacológico.

Este dependerá de los factores desencadenantes, del contexto personal, enfermedades asociadas. No es lo mismo el adolescente, que el adulto mayor. Por ello, el tratamiento es muy personalizado, destaca la directora médico de Doctor Virtual.

Podemos hablar del tratamiento no farmacológico, el cual se refiere al higiene del sueño. Entra en la parte psicológica. Podemos echar mano de la terapia cognitivo conductual mediante la cual la persona aprende a modificar pensamientos y hábitos, así como manejar emociones.

En el tratamiento médico el especialista valora el tipo de fármaco; su administración debe ir acompañada de la terapia psicológica, ya que se llega a presentar ansiedad y depresión.

Medicamentos para el insomnio

Durante un webinar, la doctora Diana García Alba destacó que pueden indicarse, después de haber realizado el diagnóstico, algunos de los siguientes medicamentos:

Melatonina. Compuesto artificial de una hormona producida en el cerebro que ayuda a regular el ciclo del sueño y de vigilia.

Antihistamínicos, como la hidroxizina. Son fármacos utilizados para reducir o eliminar los efectos de las alergias, que actúa bloqueando la acción de la histamina. Se ha comprobado su efecto sedante.

Valeriana y pasiflora. Tratamiento natural que ayuda a disminuir la ansiedad, estrés y a mejorar el sueño.

Benzodiacepinas. Hay muchos mitos sobre su uso. Sin embargo, pueden generar adicción en el momento que no hay seguimiento del tratamiento o hubo modificación de dosis sin control del médico.

No benzodiacepínicos (zolpidem, zopiclona y zaleplón)

Antidepresivos. Generalmente se indican para el trastorno depresivo; actúan para estabilizar el ánimo al ejercer efecto sobre ciertos neurotransmisores, como la dopamina.

Neurolépticos. Ejercen efectos fundamentalmente sobre el sistema dopaminérgico. Este último tiene un importante papel en la regulación de las emociones.

Consejos para dormir mejor

La especialista sugiere:

Si detectas que al tomar café tienes insomnio, evita consumirlo antes de las 2 de la tarde.

Evita comidas abundantes y con muchos condimentos previo a dormir.

Evita la siesta programada (mayor a 30 minutos) o especialmente poco antes de la hora dormir.

Si no concilias el sueño en 15 minutos o si te despiertas y no puedes volver a dormir en ese tiempo, levántate y realiza una actividad relajante con el mínimo de luz.

En el caso del adulto mayor, retirar relojes de la habitación para evitar que los esté viendo constantemente y le genere ansiedad.

Utiliza la cama para dormir, no para hacer otras tareas (trabajar, ver la televisión, checar el celular, leer, etc).

Ten una rutina de acciones previas al dormir. Por ejemplo, lavarte los dientes, ponerte la pijama, tomar un vaso de agua, entre otras.

Realiza ejercicio de preferencia en la mañana. Si lo haces por la tarde o noche, que sea de preferencia tres horas antes de dormir.

¿Debo consultar al especialista?

Si en el último mes tienes dificultad para iniciar el sueño, despiertas continuamente, y el sueño no es reparador, es importante acudir con el médico especialista en trastornos del sueño, quien descartará que el insomnio no esté asociado a ningún otro padecimiento.

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