dom. Ago 9th, 2020

Fisioterapia, necesaria para niños con Síndrome de Down

El trabajo fisioterapéutico desde edades tempranas, favorece que el niño con esta condición alcance mayor funcionalidad.

Quienes padecen Síndrome de Down, la alteración cromosómica más común en el ser humano, tienen dificultades en el aprendizaje, en sus capacidades cognitivas como la memoria, la percepción o la comprensión y en el desarrollo psicomotor del cuerpo, lo que puede obstaculizar su movilidad.

Por eso, es fundamental que desde edades tempranas se detecte, diagnostique y desarrollen habilidades como las motoras, las cuales suelen adquirir en edades posteriores en comparación con infantes que no presentan el Síndrome de Down, tales como el control de la posición de la cabeza, el gateo o la marcha independiente.

Para apoyar en la adquisición de estas habilidades y en su desarrollo integral, la UNAM a través de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad León creó la Clínica TRI 21, donde además de atención fisioterapéutica, se ofrecen los servicios de odontología y optometría de manera gratuita a niños recién nacidos. 

Restauración de la función motriz del cuerpo

La fisioterapia es una rama de las ciencias de la salud enfocada en el desarrollo, el mantenimiento y la restauración de la función motriz del cuerpo.

La fisioterapia se apoya en diferentes técnicas como la terapia Votja, cinesiterapia activa o pasiva, o la baloterapia, en donde se usa una pelota terapéutica.

“El trabajo fisioterapéutico desde edades tempranas, favorece que el infante con Síndrome de Down alcance una mayor funcionalidad a través facilitar patrones óptimos de movimiento y evitar posturas anormales de mala alineación”, comenta Cristina Carrillo Prado, académica de la licenciatura de Fisioterapia de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad León. 

Atención integral al niño con Síndrome de Down

La función motora del cuerpo está ligada al desarrollo cognitivo, por lo que estimular y fomentar el desarrollo independiente y controlado en infantes les puede ayudar a desarrollar sus funciones propioceptivas, es decir, aquellas que permiten conocer el estado, situación y posición del cuerpo a nivel muscular, articular y óseo.

A través del tratamiento fisioterapéutico y la dedicación de los padres, explica la maestra Carrillo Prado, han conseguido avances importantes, como que un niño que ingresó a los dos meses de edad a la clínica, lograra la marcha independiente a los 22 meses, cuando se estima que quienes presentan este síndrome lo alcanzan hasta los 39 meses.

En la Clínica TRI 21 se busca dar seguimiento integral a los infantes, desde recién nacidos hasta tener conductas adecuadas acorde a su edad y a su entorno.

El Síndrome de Down es una alteración genética: la persona tiene 47 cromosomas, en lugar de 46. En el más común tiene una copia extra del cromosoma 21, por lo que se le llama “Trisomía 21”.
Las personas con Síndrome de Down pueden sufrir cardiopatías, cataratas, problemas en el intestino y diferentes alteraciones físicas como bajo tono muscular, menor desarrollo de los huesos faciales, protrusión de la lengua y una mayor amplitud del movimiento de las articulaciones conocido como hiperlaxitud.

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