dom. May 31st, 2020

Tecnología para detectar coronavirus

Universitarios desarrollan un biosensor para detectar de manera rápida, masiva y barata los casos de la COVID-19.

En la UNAM están trabajando en un biosensor. El objetivo es que hospitales y laboratorios de cualquier parte del país puedan implementarlo y hacer hasta 43 pruebas (por placa) en un tiempo máximo de 90 minutos, sin necesidad de lectores, infraestructura ni máquinas sofisticadas.

Se trata de un proyecto a cargo de Tatiana Fiordelisio y Mathieu Hautefeuille, investigadores del Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (Lansbiodyt), de la Facultad de Ciencias (FC).

Los universitarios explicaron en un comunicado de la UNAM, que “un biosensor es un dispositivo compuesto por un receptor biológico (por ejemplo, proteínas, ADN o células) preparado para detectar una sustancia; y un sensor, capaz de interpretar la reacción de reconocimiento biológico que produce el receptor y “traducirla” en una señal cuantificable”.

Origen del biosensor universitario

Los especialistas llevan más de cuatro años trabajando en un sensor versátil de biomoléculas, que por su versatilidad podría servir para la enfermedad ocasionada por el coronavirus.

Actualmente, el instrumento detecta diversos anticuerpos y moléculas como glucosa e insulina –para diagnóstico de diabetes–, colesterol y triglicéridos, entre otros, y tiene una patente registrada en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

Ante la pandemia por coronavirus, los universitarios, con el apoyo de alumnos, decidieron trabajar en la misma línea desarrollando el biosensor para detectar el coronavirus.

Los universitarios explicaron que el dispositivo hace una detección específica del virus, con una carga viral menor, lo que se traduce en un diagnóstico temprano y oportuno, a diferencia de las pruebas rápidas que se utilizan para COVID-19.

Estas últimas detectan la cantidad de anticuerpos IgM e Igs; es decir, diagnostican una infección en etapas más avanzadas, cuando el paciente ya desarrolló anticuerpos, pero no detectan al virus ni al material genético.

La muestra del paciente se tomaría de la nariz o de la boca y se colocaría en una mezcla de trisol –solución comercial compuesta por cloroformo y otros solventes–, en ese momento el virus quedaría inactivado; esto permite que la muestra se transporte de manera segura a cualquier otra parte.

Con el biosensor se evitarían los elevados costos que implican pruebas como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés). El costo por prueba podría ser de unos 300 pesos.

El proyecto se encuentra en fase de validación ante el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre) y en pruebas de distintos tipos de lectores para determinar carga viral.

El biosensor funciona a través del uso de perlas magnéticas para lograr unir sondas de ADN (ácido desoxirribonucleico), que son complementarias al genoma que se quiere medir, y la medición de estas sondas proporciona una señal de cuántos virus hay en una muestra.

Ventajas del biosensor para detectar coronavirus

  • La forma en que se obtiene y procesa la muestra es diferente a la manera en que actualmente se hace para PCR: la extracción de ácidos nucleicos.
  • Facilidad de manejo, pues no se requiere de gran capacitación ni de instrumentación.
  • El procedimiento se puede instalar en cualquier parte y adaptarse a aparatos distintos de detección, como un microscopio o un lector de placas, ambos con fluorescencia, o en un citómetro.
  • Se espera que en las próximas semanas se puedan tener las validaciones necesarias, y a partir de ahí el proceso para los hospitales sería sencillo.

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